Lejos de discursos extremos, el candidato de Provincias Unidas apuesta a un Estado eficiente que optimice recursos y ejecute obras que mejoren efectivamente la calidad de vida de los ciudadanos.

Florencio Randazzo planteó que la verdadera transformación no pasa por agrandar o achicar el Estado, sino por hacerlo eficiente, cercano y capaz de resolver los problemas cotidianos de la sociedad. Desde Provincias Unidas, afirmó que la gestión debe estar guiada por resultados concretos y no por consignas ideológicas. “Nuestra prioridad es la eficiencia: tenemos que hacer que las cosas funcionen”, expresó con claridad.

El candidato sostuvo que el Estado debe optimizar los recursos disponibles, evitando gastos innecesarios y priorizando inversiones que impacten directamente en la vida de la gente. En esa línea, remarcó que la infraestructura, el trabajo, la educación y los servicios públicos son pilares que requieren planificación, transparencia y capacidad de ejecución. Para Randazzo, un gobierno serio es aquel que administra con responsabilidad y logra soluciones reales.

A diferencia de los discursos extremos que dominan la escena nacional, Randazzo propone una visión pragmática y federal. Aseguró que no hay lugar para la improvisación ni para la polarización que frena decisiones importantes. Sostuvo que las obras públicas, la modernización del Estado y la articulación con las provincias deben responder a las necesidades de cada comunidad y no a disputas partidarias.

Con este enfoque, reivindicó la gestión como herramienta de cambio social y destacó que el país necesita dirigentes que ordenen, planifiquen y ejecuten con sentido común. Randazzo insistió en que la confianza ciudadana se recupera cuando el Estado demuestra que puede funcionar bien y mejorar la vida de las personas sin derrochar ni abandonar sus responsabilidades.

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