Las experiencias de realidad virtual y los espacios multisensoriales se imponen como una nueva forma de viajar sin salir de la ciudad. Desde recorridos por templos asiáticos hasta simulaciones de auroras boreales, la tecnología redefine el concepto de escapada urbana.
Empresas turísticas y museos ofrecen instalaciones donde el visitante puede “trasladarse” a otros países mediante proyecciones 360°, aromas, sonidos y estímulos táctiles.
“El turismo inmersivo permite explorar el mundo con bajo impacto ambiental y accesibilidad total”, explicó la gestora cultural Carla Roldán, especialista en innovación turística.
Ciudades como Buenos Aires, Madrid y Tokio ya integran estas propuestas en sus calendarios culturales, combinando arte digital y divulgación científica.
Los expertos aseguran que esta tendencia convivirá con los viajes tradicionales, ofreciendo una alternativa sostenible y educativa para públicos de todas las edades.





