El 30 de septiembre, Marcos Ferrer asumirá la presidencia de la UCR Córdoba, consolidando el liderazgo del legislador. Sin embargo, las tensiones persisten debido a las negociaciones para el próximo ciclo electoral y el malestar por alianzas recientes.
Rodrigo de Loredo logró consolidar su influencia dentro de la UCR Córdoba al asegurar la presidencia del partido para su aliado Marcos Ferrer, quien asumirá el cargo el próximo 30 de septiembre. Esta decisión sigue a negociaciones con el sector liderado por Ramón Mestre y disputas que llegaron a la judicialización. A pesar del avance hacia la unidad, el partido sigue enfrentando tensiones internas relacionadas con el futuro de sus alianzas.
Las negociaciones también incluyeron debates sobre la representación de Córdoba en la Convención Nacional y la asignación de congresales partidarios, dos áreas clave para definir la estrategia electoral del partido. Aunque se ha logrado un equilibrio provisional, las decisiones sobre las alianzas y las listas para 2025 continúan siendo un punto de fricción.
Con la presidencia de Ferrer, la UCR Córdoba busca establecer una base sólida para enfrentar los desafíos electorales futuros, pero las disputas sobre la dirección estratégica y las alianzas siguen marcando la agenda del partido.





