Algunos estudios revelan que el estado del microbioma intestinal puede impactar en la salud mental y emocional de los seres humanos.
La relación entre el cerebro y el intestino tiene un impacto en la salud mental y emocional de las personas. Un reciente estudio realizado por la Universidad de California en Los Ángeles destaca que las bacterias saludables en el intestino podrían ser clave para enfrentar el estrés y que la resiliencia está moldeada por la actividad intestinal.
El estudio de UCLA Health revela que los participantes con alta resiliencia presentaban menor inflamación y una barrera intestinal más fuerte en comparación con aquellos menos resilientes: “Una barrera intestinal fuerte es vital tanto para la absorción de nutrientes como para bloquear toxinas”.
Existen diversos factores que pueden afectar la salud intestinal, incluyendo medicamentos como antibióticos que eliminan tanto bacterias buenas como malas. El alcohol también podría contribuir a la permeabilidad intestinal. Hay evidencias crecientes que sugieren la conexión entre el intestino y el sueño a través del eje intestino-cerebro: “Solo dos noches de sueño limitado pueden afectar negativamente los microbios intestinales”.





